viernes, 2 de enero de 2015

Tratando la obesidad

Una investigación ha determinado que ciertos compuestos no digeribles en las manzanas, concretamente manzanas verdes, de la variedad Granny Smith, podrían ayudar a prevenir disfunciones asociadas con la obesidad.

Se sabe que, en general, las manzanas son una buena fuente de estos compuestos no digeribles, pero hay diferencias entre las variedades. Los resultados de este estudio ayudarán a los consumidores a distinguir entre las variedades de manzanas que pueden ayudarles de un modo u otro en su lucha contra la obesidad y contra los efectos perniciosos de esta.


Las manzanas Granny Smith promueven el crecimiento de bacterias beneficiosas en el colon, debido a su alto contenido de compuestos no digeribles y que son útiles para estas bacterias, incluyendo fibra dietaria y polifenoles. Estos compuestos tienen además un bajo contenido en carbohidratos disponibles. A pesar de ser sometidos al masticado, al ácido estomacal y a las enzimas digestivas, los compuestos permanecen intactos cuando alcanzan el colon. Una vez allí, son fermentados por bacterias, lo cual promueve el crecimiento de esas bacterias beneficiosas en el intestino.

El estudio, llevado a cabo por el equipo de Giuliana Noratto, de la Universidad del Estado de Washington en la ciudad estadounidense de Pullman, muestra que las manzanas de la variedad Granny Smith superan en esa cualidad a las de otras variedades investigadas, incluyendo las Braeburn, las Fuji, las Gala, las Golden Delicious, las McIntosh y las Red Delicious.

El descubrimiento podría ayudar a prevenir algunas de las dolencias asociadas con la obesidad, tales como la inflamación crónica que lleva a la diabetes. El equilibrio de las comunidades bacterianas en el colon de las personas obesas está alterado de un modo que, entre otras consecuencias, incluye la liberación de subproductos microbianos que promueven la inflamación y otros trastornos asociados con la obesidad.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Los fuegos artificiales

Las mezclas de los compuestos conocidos como fuegos artificiales suelen ser un secreto que las casas comerciales guardan celosamente. No obstante, su composición sigue una receta muy concreta: una sustancia química rica en oxígeno y un químico que sirve como combustible.  De esta manera se pueden producir reacciones químicas a más de 400m de altura. 


Descomposición de elementos

Las perspectivas de los automóviles eléctricos energizados mediante una célula de combustible de hidrógeno son cada vez más alentadoras. Compañías como Toyota y otras cuentan con nuevos modelos que, por ejemplo en Estados Unidos, serán lanzados al mercado en 2015. Estos vehículos no generan emisiones contaminantes. Sin embargo, en muchos casos el hidrógeno empleado se obtiene a partir del gas natural, un combustible fósil que contribuye al calentamiento global. Obtener el hidrógeno del agua a un costo razonable sería lo ideal. Ahora, parece que esto último por fin podrá hacerse realidad.
 
 Unos científicos de la Universidad de Stanford en California, Estados Unidos, han desarrollado un aparato de bajo coste y sin emisiones contaminantes que utiliza una pila ordinaria AAA para producir hidrógeno mediante la electrólisis del agua. La pila envía una corriente eléctrica a través de dos electrodos que descomponen el agua líquida en los gases hidrógeno y oxígeno. A diferencia de los otros sistemas para descomponer el agua mediante electricidad que usan catalizadores de metales preciosos, los electrodos en el aparato de la Universidad de Stanford están hechos de níquel y hierro, que son baratos y abundantes.


Los próximos pasos en la línea de investigación y desarrollo del equipo de Hongjie Dai y Ming Gong serán prolongar la vida útil del aparato, y crear una versión del mismo que funcione con electricidad generada por energía solar.